LOS INDIOS HOPI Y LA ENERGIA SOLAR

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los indios hopi demuestran su aggiornamiento al los tiempos en que vivimos, pero siempre con un profundo respeto a la naturaleza y al medio.
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El indio hopi entrevistado nos deja algunas frases:
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"El sol no ha sido el creador, pero el creador ha creado el sol y ha puesto en él la energía necesaria para dar vida a la tierra y favorecer el desarrollo del hombre, animales, flores y árboles."
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"La diferencia entre la energía solar, y la producida artificialmente por carbón o petróleo es que el sol esta siempre ahí, tengas o no paneles solares. No necesitas explotar ningún recurso para que el sol esté ahí donde siempre esta"
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"Sin duda que necesitas medios financieros para adquirir un equipamiento mecánico como un panel solar, pero no hay generación artificial de energía, sino que esta se produce naturalmente"
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"nadie es dueño del sol, éste solo está ahí y su energía es limpia"
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En la próxima entrada seguiremos con la mitología hopi y el cuarto mundo

EL TERCER MUNDO: KUSKURZA

Siguiendo el relato mitológico del surgimiento de los INDIOS HOPI, ahora nos toca hablar del Tercer Mundo.

Al TERCER MUNDO, se lo denominó KUSKURZA.
Su dirección fue este, su color el rojo. Su mineral fue la palasiva (cobre), su planta la piva (tabaco); su pájaro el angwusi (cuervo), y su animal el choovio (antílope)

Una vez sobre este, la gente comenzó otra vez a multiplicarse y propagarse continuando su progreso en el Sendero de la Vida. En el PRIMER MUNDO habían vivido de una manera sencilla junto a los animales. En el SEGUNDO MUNDO, habían desarrollado ciertas habilidades manuales, construyeron casas y pueblos. Ahora, en el Tercer Mundo se multiplicaban y avanzaban tan rápido que tuvieron la necesidad de crear ciudades, países y toda una civilización. Esto hizo difícil para ellos seguir el Plan de la Creación y elevar plegarias a TAIOWA y SOTUKNANG. Con el tiempo, la gente se ensimismaba más y más en sus quehaceres diarios.

Sin embargo, algunos de los hombres mantuvieron la sabiduría que les había sido concedida. Con ella, entendieron que cuanto mas se apartaran del Sendero de la Vida más difícil se pondrían las cosas. Fue por ello que fue destruido el Primer y el Segundo Mundo. Estaban muy preocupados porque mucha gente estaba utilizando sus habilidades de manera maligna.

Había entre ellos una mujer, que se estaba haciendo conocida por su maldad y por que estaba corrompiendo a mucha gente. Los hombres le ofrendaban collares de turquesa por sus favores.


Bajo el mando del Clan del Arco, la gente comenzó a utilizar sus poderes creativos de mala manera. Alguno de ellos pudieron desarrollar patuwvota (escudos) y por medio de sus habilidades hicieron que se elevasen por los aires. Sobre ellos la gente pudo desplazarse y algunos volaron hacia grandes ciudades para atacarlas, y volvían tan rápido que nadie podía saber que era lo que había sucedido.
Con el tiempo, en muchas ciudades comenzó a desarrollarse esta tecnología hasta que todos tuvieron sus putuwvotas. Por medio de ellas volaban de una ciudad a otra para atacarlas. Era la misma guerra entre la gente de este Tercer Mundo, que se había corrompido nuevamente.

Entonces Sotuknang se dirigió hacia la Mujer Araña y le dijo: “No debemos esperar más, el mundo esta otra vez amenazado. Algo debe realizarse para que la gente que permanece con la canción del Creador en sus corazones sea salvada. Será difícil, con toda esta destrucción, el poder juntarse y dirigirse al lugar que he designado para que puedan salvarse. Pero los ayudaré. Luego tú los salvarás cuando yo destruya este mundo por medio del agua. Dirígete al lugar designado y allí verás plantas gigantes con tallos huecos. Córtalos, y pon la gente allí dentro. Luego te diré que será lo próximo que deberás hacer”

Y así, la Mujer Araña cortó los tallos huecos de las plantas gigantes, la gente comenzó a acercarse a ella, y ella los ayudaba a entrar y les daba agua y hurusuki (pasta de maíz blanco) para que puedan alimentarse. Una vez que estuvieron todos dentro, Sotuknang apareció.

“Ahora ve con ellos y cuídales” le dijo a la Mujer Araña “Ahora destruiré este corrompido Tercer Mundo”

Entonces Sotuknang hizo desatar la furia de las aguas sobre la tierra. Olas mas altas que montañas se abalanzaron sobre la tierra dejándola sepultada. Los continentes se quebraron y se hundieron bajo los mares. Una lluvia incesante también acompañaba el fin de este mundo.

La gente navegó y navegó en esos tallos huecos escuchando el agua embravecida. Se elevaban hasta las crestas de las olas, para luego caer sobre las aguas. Hasta que por fin todo se fue tranquilizando. Y estaban felices de ver que habían permanecido a flote y a salvo de tamaña destrucción

Una vez calmadas las aguas, comenzaron a navegar, esta vez más tranquilos con la ayuda de la Mujer Araña.
La gente logro sobrevivir gracias a sus hurusukis, con el que habían estado alimentándose en la travesía. Miraron hacia el horizonte y pudieron observar una pequeña porción de tierra que pertenecía al pico de una de las más altas montañas y se establecieron allí. A su alrededor solo podía observarse agua y más agua. Eso era todo lo que había quedado del Tercer Mundo

Dónde está el CUARTO MUNDO, que Sotuknang dijo que crearía para nosotros” pregunto la gente. Entonces enviaron pájaros de distintas clases para que vuelen sobre las aguas, en búsqueda tierra firme. Pero todos regresaban exhaustos, sin haber visto ningún signo de tierra. Luego plantaron un junco, que creció muy alto. Treparon a él y observaron desde la punta. Pero otra vez, no había ningún signo de tierra.

Luego Sotuknang apareció y le dijo a la Mujer Araña “Deben continuar su viaje. Su sabiduría interna los guiará. La puerta en la punta de sus cabezas (kopavi) está abierta.”

Una vez escuchado esto, la Mujer Araña ordenó a la gente que hicieran botes redondos y planos con los tallos huecos para que puedan navegar. Por mucho tiempo anduvieron a la deriva del viento y el movimiento de las aguas y por fin arribaron a otra isla rocosa.

“Es más grande que la otra, pero sigue siendo pequeña” dijeron. La Mujer Araña les dijo “Si, es cierto no es lo suficientemente grande, continuad buscando”

Y así hicieron, continuaron navegando hacia el horizonte. Fueron pasando los días. Luego escucharon un sonido, y creyeron que estaban cerca de tierra firme nuevamente.

Y así fue. Pero esta vez los esperaba una gran extensión de tierra, con pasto, árboles, plantas y hermosas flores. Una vez allí, aprovecharon para descansar. Muchos quisieron quedarse. Pero la Mujer Araña les dijo: “No, este no es el lugar. Deben continuar”
Así que comenzaron a caminar hacia la punta este de la isla. Allí, encontraron más plantas y juncos de tallo hueco. La Mujer Araña ordeno que con ellas hicieran nuevos botes. Esta vez más grandes y mejor construidos de tal manera que podían albergar una o más familias. Una vez terminados la Mujer Araña ordenó hacer remos para poder así dirigir mejor la navegación.

Y comenzaron a navegar nuevamente. Luego de un largo y ajetreado viaje hacia el este y un poco al norte, volvieron a escuchar un sonido lejano. Tierra por fin. Una familia tras otra fue desembarcando en ella alegremente. El lugar era muy grande y realmente hermoso. La tierra fértil, con muchos árboles, plantas y semillas que les proveerían de mucha comida. La gente estaba muy feliz, y permanecieron allí algunos años.

“No, este no es el Cuarto Mundo” les dijo otra vez la Mujer Araña. “Se que les agrada vivir aquí. Pero pronto caerán en la maldad nuevamente. Deben seguir. Ya se les ha dicho que el camino sería muy largo y duro”

Reticentemente, la gente se dirigió caminando hacia el este de la isla en la costa más lejana. Nuevamente hicieron botes y remos. Una vez preparados la Mujer Araña les dijo:
“Ya he hecho todo lo que me ha sido ordenado. Ahora deberán seguir solos y encontrar por ustedes mismos el lugar que ha sido puesto para vosotros. Solo mantengan sus puertas abiertas, y su espíritu los guiará”

Solos esta vez, partieron y viajaron hacia el noreste. Remando duro por muchos días y noches. Por fin volvieron a ver tierra. Se elevaba alta sobre las aguas, y extendiéndose más allá de lo que podían ver. Una tierra verdaderamente rica y grande. Su sabiduría interior les dijo “Este es el CUARTO MUNDO

Mientras se acercaban más y más a la orilla, la tierra se veía más y más grande, eran verdaderas montañas, por lo que no podían colocar sus botes allí. Entones se dirigieron hacia el norte, pero las montañas eran aún más altas y escarpadas. Decidieron ir al sur y viajaron por varios días. Pero allí también la altura y lo rocoso del terreno impidieron que puediesen tocar tierra.

Ya sin saber que hacer, la gente paró de remar, abrió su puerta interior que se encontraba en la cima de sus cabezas, y dejó guiarse por ella. Casi inmediatamente el agua se calmó y el panorama se aclaró y pudieron divisar un lugar donde desembarcar. Se dirigieron hacia allí, y alegremente saltaron sobre la arenosa orilla y gritaron EL CUARTO MUNDO!!!” “Por fin hemos encontrado nuestro lugar”

Una vez desembarcados todos, Sotuknang se apareció ante ellos y les dijo “Bien, veo que están todos aquí. Eso es muy bueno. Esta es la tierra que he preparado para vosotros. Miren ahora hacia atrás, el camino por donde han venido”

Miraron hacia el sur oeste y la gente pudo ver a la distancia las distintas islas donde habían parado a descansar. “Ellas son las huellas de su viaje” continuó Sotuknang “La cimas de las más altas montañas del Tercer Mundo…..ahora observen”

Mientras la gente las observaba, la mas cercana comenzó a hundirse bajo el agua, luego la próxima, y así hasta que lo único que podía divisarse en el horizonte era solo agua.

“Han visto” dijo Sotuknang, “He borrado hasta las huellas de donde han venido. Debajo de las profundidades del mar yacen todas aquellas orgullosas ciudades, los patuwvotas (platos volantes), los tesoros y la gente corrompida por la maldad que no tuvieron tiempo para cantar sus plegarias al Creador desde la cima de las montañas. Pero llegará el día, si conservan su memoria y el significado de su Surgimiento, en que ese sendero (las islas) que atravesaron para llegar hasta aquí vuelvan a emerger para así ustedes poder probar la veracidad de su historia”

Y Este fue el fin del Tercer Mundo.

EL SEGUNDO MUNDO: TOKPA

Sigamos con el relato de la mitología INDIOS HOPI, esta vez sobre el Segundo Mundo.

Aunque las primeras personas que habitaban en el Primer Mundo tenían distinto color de piel y hablaban leguajes diferentes, se sentían UNO, y podían entenderse fácilmente sin hablar. Lo mismo sucedía con los pájaros y animales en general. Bebían todos del pecho de la Madre Tierra, que le daba su alimento por medio de tierras, semillas, vegetales, frutas y maíz. Todos se sentían uno, la gente y los animales.

Pero con el tiempo, hubo quienes olvidaron las órdenes de Sotuknang y de la Mujer Araña de respetar a su Creador. Cada vez utilizaron más y más los centros vibratorios de sus cuerpos para fines puramente egoístas, olvidando que su principal propósito era el llevar a cabo el Plan del Creador.

Luego se hizo presente entre ellos Lavaihoya, “el hablador”. Vino en forma de un pájaro llamado Mochni, y cuanto más hablaba, más convencía a la gente de las diferencias existentes entre ellos y los animales, y también de las diferencias entre la raza humana misma, tanto de color de piel, de lenguaje y creencias respecto al Creador.
Fue en estos tiempos en que los animales decidieron apartarse de la gente. El espíritu guardián de los animales puso sus manos en las piernas traseras de estos, haciendo que estos se vuelvan salvajes y huyan de la gente.
De la misma manera, la gente comenzó a dividirse y a separarse unos de otros, por su raza, color, lenguaje y entre aquellos que recordaban el plan del Creador y los que no.

Entonces fue que hizo aparición entre ellos Kato'ya, en forma de serpiente con una gran cabeza. Hizo que la gente se aparte más aún uno de otro y de su prístina sabiduría. La gente se volvió muy desconfiada y con el tiempo violenta. Por último acabaron luchando unos con otros.

Pero sin embargo, hubo unos pocos en cada grupo de razas e idiomas diferentes, que siguieron viviendo bajo las leyes del Creador. Hacia ellos fue Sotuknang, con el sonido de un fuerte viento se hizo presente entre ellos y les dijo “He observado en que estado están las cosas. Esto no es bueno. He hablado con mi padre, TAIOWA, sobre ello. Hemos decidido que este mundo debe llegar a su fin y otro debe ser creado para que vosotros puedan empezar otra vez. Ustedes son los que han sido elegidos…y serán enviados a un lugar seguro. Su kopavi (centro vibratorio que se encontraba encima de la cabeza) los guiará. Su sabiduría interna les dará la visión para ver una nube que los guiará de día, y una estrella que los guiará por la noche. No lleven nada con ustedes. Su viaje no concluirá hasta que la nube y la estrella se detengan”

Así, la gente que había sido elegida repentinamente desapareció de sus casas y comenzaron a seguir a la nube y a la estrella. Mucha gente que encontraron en el camino preguntó a donde iban. Cuando supieron el por que seguían a la nube y a la estrella comenzaron a burlarse y a reírse. Solo hubo unos pocos que se atrevieron a seguirlos.

Luego de varios días y noches la gente por fin arribó a un lugar seguro. Sotuknang apareció y los dirigió hacia un gran montículo de tierra donde vivía La Gente Hormiga, golpeó en el techo y ordeno a estas gentes a que abrieran su casa. Cuando la Gente Hormiga abrió su puerta, Sotuknang le dijo a los elegidos: “Ahora entrarán en esta kiva de las Hormigas, donde permanecerán a salvo mientras el mundo se destruye. Mientras permanezcan aquí quiero que aprendan una lección de la Gente Hormiga. Ellos son trabajadores, ellos recolectan alimento en el verano para no pasar hambre en el invierno. Viven pacíficamente y obedecen el plan de la Creación”

Entonces la gente bajo al mundo de la Gente Hormiga. Cuando estuvieron todos a salvo, Sotuknang destruyó el primer mundo por medio del fuego, dio vida a los volcanes. El fuego vino desde arriba y abajo y rodeó la tierra, las aguas y el aire. Todo fue un solo elemento, fuego, y nada sobrevivió, salvo aquellos que permanecieron seguros en el corazón de la tierra. Y este fue el fin de TOKPELA, el primer mundo

SURGIMIENTO DEL SEGUNDO MUNDO

Mientras esto sucedía, la gente vivía muy feliz bajo la tierra con la Gente Hormiga. Sus casas eran similares a la de la gente en la superficie de la tierra. Había habitaciones para vivir, dormir y para almacenar sus comidas. Además había luz, lo que les permitía ver sin problemas.
Solo una cosa les preocupaba, la comida comenzaba a escasear. No tardo mucho en ser destruido el Primer Mundo, pero sin embargo estaba tardando en enfriarse luego del fuego, y esto era necesario para que pudiera crearse el Segundo Mundo.

“No nos den tanta comida, ustedes han trabajado duro para recogerá y almacenarla” dijo la gente. “Ustedes son nuestros invitados, todo lo nuestro, a vosotros también pertenece” contestaron las hormigas. Así, la Gente Hormiga se siguió privando de comer para agasajar a sus invitados. Cada día ajustaban sus cinturones más y más. Es por ello que las hormigas tienen una cintura muy pequeña hoy en día.

Finalmente una vez enfriado el Primer Mundo, Sotuknang lo purificó. Luego comenzó a crear el Segundo Mundo. Lo cambió completamente. Allí donde había agua puso la tierra, y allí donde había tierra puso agua, para que así la gente que lo habitara no tenga ningún recuerdo del malvado mundo anterior que había existido.
Cuando estuvo todo listo, Sotuknang fue hacia el techo de la kiva Hormiga, golpeó, y se dirigió primero hacia la Gente Hormiga “Gracias por hacer su trabajo en ayudar a salvar a estas personas. Esto siempre será recordado…Vendrán los tiempos en que otro mundo sea destruido, y cuando los malvados sepan que se acercan sus últimos días sobre la tierra, se dirigirán a la colina de las hormigas y clamarán para que estas los salven. Ahora, que ya han cumplido con su deber, pueden seguir adelante en este Segundo Mundo que he creado y tomen su lugar como hormigas”

Luego Sotuknang se dirigió hacia los elegidos “Hagan su aparición en este Segundo Mundo que he creado. Es tan hermoso como el primero. Les gustará. Multiplíquense y sean felices. Pero siempre recuerden al Creador y las leyes que les ha dejado. Cuando los escuche cantando alabanzas a él sabré que son mis hijos, y estarán cerca de mí en sus corazones”

Entonces la gente apareció en el Segundo Mundo. Su nombre fue:
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TOKPA (La medianoche oscura).
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Su dirección fue el sur, su color azul, su mineral la qochasiva (plata). Los jefes sobre esta fueron, salavi, el pulcro; kwahu, el águila; y kolichiayaw, el mofeta.
Era una extensa tierra, y la gente se multiplicó rápidamente, y se desparramó en varias direcciones y a todas las partes del mundo. Esto no significó mayor problema, ya que estaban muy unidos en sus espíritus y podían comunicarse unos con otros desde su kopavi (centro vibratorio que se encontraba encima de la cabeza). Esta puerta todavía estaba abierta, por ello se sentían muy cerca de Sotuknang y cantaban alegremente plegarias a TAIOWA, el Creador.

No tuvieron el privilegio de vivir con los animales, ya que estos eran salvajes y se mantuvieron alejados. Así la gente comenzó a ocuparse de sus asuntos, construyeron primero sus casas, y luego pueblos que se comunicaban por medio de caminos. Hicieron cosas con sus manos, y almacenaban comida tal cual lo hacía la Gente Hormiga. También comenzaron a intercambiar cosas unos con otros.

Y aquí fue cuando los problemas comenzaron. Todo lo que necesitaban estaba en este Segundo Mundo, pero la gente comenzó a querer más. Cada vez crecía más y más el intercambio de cosas que no necesitaban, y cuantos más bienes adquirían mas codiciosos se volvían. Esto era muy serio, ya que no se daban cuenta de que se estaban apartando del camino de la buena vida que les había sido brindada. Olvidaron cantar alegremente canciones al Creador y pronto comenzaron a cantar plegarias a los bienes que intercambiaban y almacenaban. Comenzaron a haber disturbios y a pelearse entre ellos, y luego comenzaron las guerras entre los pueblos.

Sin embargo, había unos pocos que siguieron cantando al Creador. Pero la gente malvada se burló de ellos hasta que solo pudieron cantar dentro de sus corazones. A pesar de ello Sotuknang, pudo escucharlos y un día se apareció entre ellos.

“La Mujer Araña me ha dicho lo que está sucediendo” dijo “Esto es muy malo. El clan de la Araña era su guía, y lo estaban haciendo bien hasta que estos malos acontecimientos comenzaron. Ahora mi padre TAIOWA, y yo hemos decidido destruir este Segundo Mundo, una vez que los pongamos a vosotros en un lugar seguro”

Entonces, tal como había sucedido en el ocaso del Primer Mundo, Sotuknang llamó a la Gente Hormiga para que diera acogida a los elegidos en su mundo subterráneo. Una vez seguros allí, Sotuknang ordenaría a los Gemelos, Poqanghoya y Palongawhoya, a dejar sus lugares en los polos terrestres, donde ellos estaban para mantener a la tierra en una armónica rotación.

Los Gemelos, abandonaron sus posiciones, y el mundo, ya sin que nadie pudiera controlarlo, perdió su balance, y comenzó a girar fuera de control. Las montañas cayeron en los mares, los lagos y los mares rajaron la tierra, y el mundo comenzó a enfriarse hasta que se convirtió en hielo sólido.
Este fue el fin de TOPKA, el Segundo Mundo.

SURGIEMENTO DEL TERCER MUNDO
Por muchos años, todos los elementos que componían el Segundo Mundo estuvieron congelados en una masa inerte de hielo, sin vida ni movimiento. Pero los elegidos que fueron refugiados con la Gente Hormiga estaban felices y calientes en el mundo subterráneo. Comían cuidadosamente, aunque la cintura de las hormigas se volvió más pequeña. Conjuntamente aprendieron a tejer fajas y sábanas, además de contar historias.

Tiempo después, Sotuknang ordenó a los Gemelos que tomen sus puestos en los polos del eje terrestre. Luego de un gran estremecimiento el mundo comenzó a girar nuevamente. Poco a poco comenzó a girar armónicamente y acomodándose su órbita. El hielo comenzó a derretirse, y el mundo a calentarse. Sotuknang puso manos a la obra para crear el Tercer Mundo: poniendo en su lugar a la tierra y a los mares, creando montañas y llanuras, y también creando las diversas formas de vida.

Una vez finalizado el trabajo, la tierra estuvo lista para ser ocupada. Fue hacia la puerta de la Kiva Hormiga, como lo había hecho anteriormente y dijo “Abrid las puertas, es hora de que salgan a la luz”
Una vez más, dio a la gente instrucciones. “Los he salvado, por ello pueden salir a habitar este Tercer Mundo. Pero siempre deberán recordar dos cosas que les voy a decir: Primero respeten a su creador y unos a los otros. Y segundo, canten en armonía desde la cima de las colinas. Cuando yo no oiga que canten sus plegarias a su Creador, sabré que una vez más han vuelto al camino de la maldad”

Así, la gente trepó por las laderas de la Kiva Hormiga, haciendo su aparición en el Tercer Mundo