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LA ROCA DE LAS PROFECIAS HOPI

Cerca de Oraibi, Arizona, hay un petroglifo conocido como la Roca de la Profecías Hopi, la cual simboliza muchas de las advertencias que los Nativos Hopi legaron a la humanidad.

Varias de estas profecías ya se han cumplido. La que queda por verse es la última de ellas.


El este corto video, que forma parte de un documental, el mismo hopi Thomas Banyacya nos desglosa el significado que escudriña el ancestral petroglifo.

Cabe aclarar que si bien el título del video nombra al año 2012 como el límite para el cumplimiento de la última profecía, eso todavía está por verse. Quienes hablan del 2012 son los Mayas, en realidad los hopi no dan una fecha precisa, lo que si aseguran es que estamos en las puertas de un gran cambio que es la entrada al Quinto Mundo. Que dicho cambio sea favor o en contra, dependerá exclusivamente de la humanidad. Por ello sus profecías deben interpretarse como una enseñanza o advertencia.


LA VIDA DE UN HOPI: THOMAS BANYACYA

El día 2 de junio del año 1909 nacía el nativo hopi Thomas Banyacya en noreste de Arizona, precisamente en el pueblo hopi de Moencopi.

Thomas nació dentro de los clanes del zorro, del lobo y del coyote por el lado materno.
Su nombre hopi, Banyacya, podría traducirse como: maíz que se encuentra en los campos, reposando en el agua después de la lluvia. Ese nombre se le dio el día de su nacimiento en referencia a los clanes de los que formaba parte su padre: el clan del maíz y el clan del agua.

Con posterioridad, cuando comenzó a ir al colegio, su nombre hopi fue modificado por el de Thomas Jenkins, debido al las políticas del Bureau of Indian Affairs -BIA- (Departamento de asuntos nativos) que regían en aquel momento.
Más adelante en su vida, como un símbolo de respeto y compromiso con sus raíces hopi, volvió a modificar su nombre por el de Thomas Banyacya.

En su juventud recibió sus estudios en la Sherman Indian School en Riverside, California, y posteriormente (1930) en una de las primeras universidades para nativos, el Bacone College de Oklahoma.

Ya en la universidad, el joven Thomas comenzó a formarse para ser un clérigo, pero posteriormente cambió de opinión, y comenzó a interesarse por la rama de la docencia. Durante este período universitario, también se destacó por ser un gran atleta, principalmente en las carreras de largas distancias.

El joven e inquieto Banyacya, comenzó a darse cuenta que el Bacone College y en general cualquier centro de estudios, excluían de sus programas cualquier tipo de referencia a los nativos americanos. Fue entonces cuando sintió la imperiosa necesidad de que los Nativos de América también tengan la oportunidad de estudiar su propia cultura, religión, tradiciones y estilo de vida.
Thomas decide entonces, junto con un colega de Montana, organizar un refugio indígena en la misma universidad, y comienzan a llevarse a cabo ceremonias y canciones típicas de los nativos.

La Segunda Guerra Mundial ya había comenzado por aquel entonces. Corría el año 1941, y el 7 de diciembre, el ataque de la armada japonesas a Pearl Harbour (isla de Oahu en Hawaii), provocará que los Estados Unidos declare la guerra al Japón y comience a formar parte de este triste conflicto bélico. Banyacya declinó el reclutamiento obligatorio sin dudarlo. El mismo vocablo hopi significa “gente pacífica”, un hopi rechaza todo tipo de violencia.
La autoridad estadounidense no tuvo mejor idea que apresar al “peligroso” desertor por un período de siete años.

Pasaron los años y por fin fue liberado de prisión. Fuera de ella, escribió una carta el presidente de aquel momento, Dwight D. Eisenhower, solicitándole un encuentro entre las autoridades de las fuerzas armadas y los líderes Hopi para que se exima a los indios hopi de prestar servicios al ejército. Por fin, hacia 1953, su solicitud tuvo acogida en un encuentro que se celebró en Holbrook (Arizona). Fue así como los indios hopi fueron liberados de la conscripción militar obligatoria.

Los Kikmongwis (líderes espirituales hopi) decidieron nombrar a Thomas como intérprete y vocero de las enseñanzas y tradiciones de los Hopi
Acorde con esas enseñanzas, también conocidas como profecías hopi, Banyacya fue ordenado para que se dirigiera hacia la sede de las Naciones Unidas en Nueva York (“La gran casa de mica” como él la llamaba) a los fines de llevar un mensaje de paz para todo el mundo. En su rol de embajador y como representante de la Soberana Nación Hopi, Thomas consiguió el primer pasaporte hopi que ha sido reconocido por muchos de los países que ha podido visitar.

En los comienzos del verano de 1952 va a producirse una interesante experiencia, seis caravanas comienzan a trasladarse a través de los distintos rincones de los Estados Unidos con el fin de revivir el interés entre los nativos sobre su cultura, religión y tradiciones. Thomas Banyacya era el alma motriz que estaba detrás de esta iniciativa.
Viajando de ciudad en ciudad y de reserva en reserva, estas “caravanas culturales” iban a tener un profundo y duradero efecto en la reconstrucción y propagación de la cultura nativa y su desarrollo espiritual.
Frecuentemente se lograban reuniones de miles de participantes en los distintos puntos donde las caravanas iban haciendo escala. Sin duda lograron su cometido: un reconocimiento y reconstrucción del orgullo cultural, de su pasado, y una vuelta a la senda espiritual.

Además de la incansable tarea llevada a cabo en los Estados Unidos, el singular Thomas Banyacya también llevo el mensaje de paz Hopi más allá de las fronteras. Realizo gran cantidad de viajes a distintos países, donde fue acogido con gran expectación y calidez. Siempre participando en proyectos que involucraban a las comunidades indígenas de los distintos puntos cardinales, y por supuesto en programas por el establecimiento de la paz mundial.

Falleció el 6 de febrero del año 1999 en un hospital de Arizona, cerca de la reserva hopi donde vivía. El reportero del New York Times de aquel entonces, Robert Thomas, Jr. escribió sobre Banyacya: "ocupó medio siglo de su vida en una incansable y muchas vececes ingrata misión espiritual, para poder salvar a nuestro planeta de los estragos producidos por la codicia y el materialismo moderno"

Donde quiera que estes, un amistoso saludo, gran Thomas Banyacya.