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Discurso del jefe Noah Sealth en la Bahía de Seattle (1854)

El texto que presentaremos hoy, se trata de uno de los más preciados por los defensores de la naturaleza y el medio ambiente, y pertenece al jefe de la etnia Suquamish (considerado por este motivo como el primer ambientalista).

Se trata de una declaración dirigida al presidente de los Estados Unidos de aquel entonces, Franklin Pierce, en el año 1954, en respuesta a la oferta de compra de las tierras de los Suquamish en el noroeste de los Estados Unidos, en lo que hoy en día es el Estado de Washington.

Los indios americanos estaban muy unidos a su tierra no conociendo la propiedad, es más consideraban la tierra dueña de los hombres. En numerosos ámbitos se le considera como "la declaración más hermosa y profunda que jamás se haya hecho sobre el medio ambiente".


Aquí el discurso:

He allí el cielo que ha llorado lágrimas de compasión sobre mi pueblo durante incontables siglos y que, aunque nos pueda parecer inmutable y eterno, es cambiante. Hoy está despejado. Mañana puede estar cubierto de nubes.

Mis palabras son como las estrellas que nunca cambian. Cualquier cosa que diga Seattle, el gran jefe en Washington puede confiar en ello tanto como pueda confiar en el regreso del sol o de las estaciones.

El jefe blanco dice que el Gran Jefe en Washington nos envía saludos de amistad y buena voluntad. Esto es muy amable de su parte ya que sabemos que él necesita poco de nuestra amistad. Son muchas sus gentes. Son como la hierba que cubre vastas praderas. Mi gente es poca. Se asemejan a los pocos árboles que se encuentran esparcidos en una pradera azotada por una tormenta. El gran, y presumo – buen, Jefe Blanco dice que desea comprar nuestra tierra pero que, al mismo tiempo, nos deja suficiente para que vivamos confortablemente. Verdaderamente esto parece ser justo, y aún generoso, ya que el Hombre Rojo no tiene más derechos que él necesite respetar, y la oferta también parece ser sabia ya que no necesitamos más un territorio extenso.

Hubo un tiempo en el que nuestra gente cubría la tierra como las olas en un mar encrespado por el viento cubren el fondo cubierto de conchas, pero ese tiempo hace mucho que desapareció junto con la grandeza de las tribus que ahora son apenas un recuerdo doloroso. No trataré el tema, ni lloraré sobre eso, de nuestra desaparición a tiempo, ni voy a reprochar a mis hermanos cara pálida por haberla acelerado, porque también nosotros somos en algo responsables de ella.

La juventud es impulsiva. Cuando nuestros jóvenes se enojan con alguna injusticia real o imaginaria, y se desfiguran sus caras con pintura negra, denotan que sus corazones son negros, y que con frecuencia son crueles e implacables, y nuestros viejos y viejas son incapaces de moderarlos. Así siempre ha sido. Así fue cuando el hombre blanco empezó a empujar a nuestros antepasados hacia el oeste. Pero esperemos que nunca regresen las hostilidades entre nosotros. Tendríamos todo que perder y nada que ganar. Los jóvenes consideran como ganancia a la venganza, aún al costo de sus propias vidas, pero los hombres viejos que permanecen en casa en momentos de guerra, y las madres que tienen hijos que perder, saben que no es así.

Nuestro buen padre en Washington—ya que presumo que ahora es nuestro padre al igual que suyo, ya que el Rey George ha movido sus fronteras más hacia el norte—nuestro gran y buen padre, digo, nos envía el mensaje de que si hacemos como él desea, él nos protejerá. Sus bravos guerreros serán para nosotros como una erizada pared de fortaleza, y sus maravillosos barcos de guerra llenarán nuestros puertos, para que nuestros antiguos enemigos más al norte—los Haidas y Tsimshians, cesen de asustar a nuestras mujeres, niños, y viejos. Realmente él será nuestro padre y nosotros sus hijos.

Pero, ¿puede eso suceder alguna vez? ¡Su Dios no es nuestro Dios! ¡Su Dios ama a su gente y odia a la mía! Él pliega amorosamente sus fuertes brazos protectores alrededor del cara pálida y lo conduce por la mano como un padre conduce a un hijo infante. Pero, Él ha desamparado a Sus hijos Rojos, si realmente son Suyos. Nuestro Dios, el Gran Espíritu, parece que también nos ha abandonado. Su Dios hace que su gente se hagan más fuerte cada día. Pronto ellos llenarán todas las tierras.

Nuestra gente está menguando como una marea que retrocede rápidamente y que nunca regresará. El Dios del hombre blanco no puede amar a nuestra gente o Él los hubiera protegido. Ellos parecen huérfanos que no tienen donde buscar ayuda. ¿Cómo, entonces, podemos ser hermanos? ¿Cómo puede su Dios llegar a ser nuestro Dios y renovar nuestra prosperidad y despertar en nosotros sueños de una grandeza que regresa? Si tenemos un Padre Celestial común, Él debe estar parcializado, porque Él vino hacia Sus hijos cara pálida.

Nosotros nunca lo Vimos. Él les dió leyes pero no tuvo palabras para Sus niños rojos cuyas prolíficas multitudes una vez llenaban este vasto continente como las estrellas llenan el firmamento. No; somos dos razas diferentes con orígenes diferentes y destinos separados. Hay muy poco en común entre nosotros.

Para nosotros, las cenizas de nuestros antepasados son sagrados y su lugar de reposo es terreno reverenciado. Ustedes se alejan de las tumbas de sus antepasados y aparentemente sin pena. Su religión fue escrita sobre lápidas de piedra por el dedo de hierro de su Dios para que así ustedes no pudieran olvidar.

El Hombre Rojo nunca podría comprender o recordarlo. Nuestra religión es las tradiciones de nuestros antepasados – los sueños de nuestros hombres viejos, dados en las horas solemnes de la noche por el Gran Espíritu; y las visiones de nuestros jefes, y está escrito en los corazones de nuestra gente.

Sus muertos dejan de amarlos y la tierra natal tan pronto como pasan los portales de la tumba y vagan más allá de las estrellas. Ellos pronto son olvidados y nunca regresan.

Nuestros muertos nunca olvidan este hermoso mundo que les dió vida. Ellos todavía aman a sus verdes valles, sus rumorosos ríos, sus magníficas montañas, sus apartadas cañadas y lagos y bahías bordeados de verde, y siempre suspiran con un tierno y cariñoso afecto por los seres vivos de corazones solitarios, y con frecuencia regresan del feliz coto de caza para visitarlos, guiarlos, consolarlos, y confortarlos.

Día y noche no pueden convivir. El Hombre Rojo siempre ha rehuido los acercamientos del Hombre Blanco, como la neblina matutina huye antes que aparezca el sol de la mañana. Sin embargo, su proposición parece justa y creo que mi gente la aceptará y se retirará a la reservación que usted le ofrece. Entonces, viviremos separados en paz, ya que las palabras del Gran Jefe Blanco parecen ser las palabras de la naturaleza que habla a mi gente desde la densa oscuridad.

Importa poco donde pasemos el resto de nuestro días. No serán muchos. La noche del Indio promete ser oscura. Ni siquiera una simple estrella revolotea en su horizonte. Vientos de voz triste se lamentan en la distancia. Un triste destino parece estar en el camino del Hombre Rojo, y donde quiera escuchará los pasos que se aproximan de su cruel destructor y se prepara impasiblemente a enfrentar su destino, como hace el antílope herido que escucha los próximos pasos del cazador.

Una pocas lunas más, unos pocos inviernos más, y ninguno de los descendientes de los poderosos espíritus que alguna vez se movían por esta amplia tierra o vivían en hogares felices, protegidos por el Gran Espíritu, permanecerán para llorar sobre las tumbas de un pueblo que una vez fue más poderoso y con más esperanzas que el suyo.

Pero, ¿por qué debo llorar sobre el destino a tiempo de mi pueblo? Tribus siguen a tribus, y naciones siguen naciones, como las olas del mar. Es el órden de la naturaleza, y lamentarse es inútil. Su momento de decadencia puede estar distante, pero seguramente llegará, porque aún el Hombre Blanco cuyo Dios caminó y habló con él como amigo a otro, no puede estar exonerado del destino común. Puede que seamos hermanos, después de todo. Veremos.

Estudiaremos su proposición y cuando hayamos decidido, se lo haremos saber. Pero, si la aceptamos, yo aquí y ahora pongo esta condición, que no se nos niegue el privilegio, sin molestarnos, de visitar en cualquier momento las tumbas de nuestros ancestros, amigos, e hijos. Cada parte de este suelo es sagrado en la consideración de mi pueblo. Cada ladera, cada valle, cada pradera y huerto, ha sido consagrado por algún triste o feliz evento en días hace tiempo desaparecidos.

Aún las rocas, que parecen ser mudas y muertas ya que se tuestan en sol a lo largo de la costa silenciosa, llenas con memorias de eventos excitantes conectados con las vidas de mi gente, y el mismo polvo sobre el cual ustedes se encuentran responde con más amor a sus pisadas que a las suyas, debido a que ha sido enriquecido por la sangre de nuestros antepasados, y nuestros pies desnudos son conscientes del toque simpatético. Nuestros difuntos, bravos, amadas madres, alegres y felices doncellas, y aún los niños que vivieron aquí y se regocijaron aquí por una breve estación, amarán estas soledades sombrías y, durante la caída de la tarde, ellos recibirán a los tenebrosos espíritus que regresan.

Y, cuando el último Hombre Rojo haya perecido, y la memoria de mi tribu se haya convertido en un mito entre el Hombre Blanco, estas playas estarán repletas de los muertos invisibles de mi tribu, y cuando los hijos de sus hijos se crean solos en el campo, la tienda, el taller, en la carretera, o en el silencio de los bosques sin senderos, ellos no estarán solos. En toda la tierra no hay lugar dedicado a la soledad. En la noche, cuando las calles de sus ciudades y pueblos están silenciosas y ustedes creen que están desiertas, ellas estarán atestadas con los huéspedes que regresan y que una vez las llenaban y que todavía aman esta hermosa tierra. El Hombre Blanco nunca estará solo.

Que él sea justo y trate amablemente a mi gente, porque los muertos no son impotentes.
¿Muertos, dije? No hay muerte, solamente un cambio de mundos.

Reflexiones de "Red Crow"

Floyd "Red Crow" Westerman (17 de Agosto de 1936 – 13 de Diciembre de 2007) nació en la reserva Sioux de Lake Traverse en Dakota del Sur. Fue un importante activista por los derechos de los pueblos indígenas, cantante y actor.

Presentaremos a continuación una interesante y profunda reflexión sobre los derechos de los nativos, y sobre la noción de "progreso" que esta llevando al mundo "civilizado" a un triste camino sin retorno.

NATIVOS HERMANADOS CONTRA LA AVARICIA DEL CAPITAL

Poco o nada saben los ciudadanos del mundo de este histórico encuentro que unió a 3 mil asistentes, entre los cuales figuraron 570 delegados de 67 naciones y pueblos de 12 países desde Canadá a Chile.
Se trató del Primer Encuentro Continental Indígena que a ningún medio masivo ha interesado por no ser rentable.

Pues bien, este encuentro fue inaugurado por el máximo representante anfitrión del pueblo yaqui, por el Congreso Nacional Indígena (CNI), y por el vocero del EZLN, en un pequeño rincón del desierto de Sonora, Vicam (Mexico), a donde la “civilización” empujó a los nativos, bajo un sol cegador. Tuvo lugar del 10 al 14 de octubre (2007) como contrapunto del siempre celebrado 12 de octubre, “Día de la Raza”. Esta vez la raza se reunió, erguida, para conocerse, acompañarse, estrechar sus manos y un sueño, con un nuevo aliento y vocación de hermandad.

El compromiso central es el de ir cimentando una extensa y sólida organización que les permita vislumbrar una nueva época de dignidad y justicia. El primer paso y la finalidad última son defender con la vida a la Madre Tierra, amenazada hoy de destrucción y muerte en aras de la avaricia del mercado global; como dijo don Juan Chávez, de Nurio, “construir un proyecto de vida contra el proyecto de muerte neoliberal”.

Y este proyecto debe ser anticapitalista. Esta idea prevaleció a lo largo del encuentro, escuchándose en diferentes lenguas, herederas todas de una misma historia de dolor y resistencia, ahora fecundada por la esperanza. Así, se dejaron escuchar testimonios estremecedores como los de las tribus hopi y navajo en conflicto por las fronteras trazadas por el gobierno canadiense en base a intereses transnacionales así como los de los dené que no han olvidado aún el horror de las escuelas residenciales que operaron hasta 1984, secuestrando a los niños para confinarlos a las paredes tras las cuales religiosos católicos los “civilizaban”, obligándolos a olvidar su lengua y tradiciones y abusando de ellos sexualmente, o los achinawi del norte de California, reducidos a 10 por ciento de su población gracias a la “fiebre de oro” en la que contaminaron con mercurio sus aguas, arrasaron sus tierras y violaron a sus mujeres, asesinando a hombres y niños hasta desplazarlos al sur de San Francisco.

Y esa pesadilla no termina todavía, ahora han sido invadidos por plantas de energía eléctrica y tienen seis casos en la corte por defender sus sitios sagrados en un país que “va por el mundo defendiendo los derechos humanos”.

Y la lista sigue, interminable: los kiché de Guatemala, desalojados de sus tierras con lujo de violencia para abrir el camino a las mineras canadienses, o los lenka de Honduras donde las minas se asientan en 36 por ciento del territorio nacional y cuyos niños llevan ya cianuro en las venas. Y así la historia se repite como un patrón de destrucción. (Cualquier paralelo con Montes Azules y con el Plan Puebla Panamá es mera coincidencia). Todo lo resume el siguiente mensaje: “el capitalismo agonizante ha puesto los ojos en nuestras selvas, desiertos, bosques, montañas, aguas, mares, playas, maíces, saberes durante siglos aprendidos y defendidos”. Mas lo importante es que igualmente se multiplican las historias de resistencia y de organización: no hay acción sin reacción como reza toda ley natural.

Con orgullo y determinación crecientes, los pueblos indios de este continente van dejando atrás la imagen racista del indio dormido junto a un cactus, perezoso, incapaz y sometido con la mano tendida esperando una caridad. En esta especie de resurgimiento, están reconociendo un hecho significativo: el de la unidad. Han tomado conciencia de que hasta ahora han “peleado batallas separadas, individuales, pero que el enemigo nunca ha peleado contra todas las naciones indígenas”.

Al final del encuentro todos proclamaron solidarios y entusiastas: “con un solo corazón, con un solo puño, una sola voz: aquí estamos los indios, carajo… estamos juntos para unir nuestras fuerzas para construir un nuevo proyecto de vida para la humanidad, contra los proyectos de muerte y destrucción de los programas neoliberales capitalistas”.

Quisiera añadir que hay una lucha común que incorpora a los indígenas y a los no indígenas comprometidos en la transformación de la sociedad. Me refiero a la lucha contra los grandes males que sofocan nuestro presente: el monopolio del dinero, el de las armas y el de la palabra, este último, el de los medios de comunicación masiva resulta, quizá, el más grave.

¿Por qué razón? porque se adjudican el derecho de decir y juzgar lo que debe ser y lo que debe hacerse; porque se consideran el espacio donde se decide la “democracia” y finalmente, porque parecen haberse constituido en los que confieren u otorgan existencia a los hechos, datos, acontecimientos o personas.
Un ejemplo claro es el caso de los pueblos indígenas y de sus luchas, como la zapatista, sobre las cuales vivimos en la mentira del silencio. Su intención y la de sus amos en el poder es evidente: insinuar su inexistencia.

Otro dato que lo confirma es la agudización de la represión en los últimos meses. Y a pesar de todo, los indígenas, nuestros más antiguos, dan cada día más muestras de que existen y su vigor como movimiento crece y nos interpela con resonancias humanistas que contrastan con el modelo económico que propicia el ecocidio.

Termino con las palabras de Marcos al final del encuentro: “la rebelión que sacudirá al continente no repetirá los caminos y pasos de las anteriores que cambiaron la historia: será otra”.


Fuente: lajornadamichoacan.com.mx

DENUNCIA HOPI CONTRA ABUSOS DE LOS EE.UU

Declaración Pública del Guardián de las Tablas del Clan del Fuego Hopi Durante su Misión a la capital del Estado de Nuevo Mexico, Santa Fe, en diciembre de 1990

Yo soy el guardián de las Tablas Sagradas del Clan del Fuego de los Hopi en la villa de Hotevilla. Estas tablas representan nuestro antiguo título sobre estas tierras, que existían mucho antes de la llegada de Colón, y nunca han sido renunciadas. He sido nombrado su depositario por la más alta autoridad, para ser guardadas hasta que la última etapa de las profecías se haya cumplido.

Los signos de haber entrado en la última etapa son claros ahora. Cumplimentando mis instrucciones espirituales he venido a Santa Fe, la más antigua capital europea en nuestra tierra, a ofrecer a la gente de los Estados Unidos de América, y a toda la humanidad, un oportunidad final para colaborar con las fuerzas de la creación para purificar nuestras vidas, y reinstalar la paz en el mundo.

La raíz de los problemas que amenazan la vida en la tierra es el concepto del titulo sobre la tierra adquirido y mantenido por la fuerza. Dado que la civilización moderna se basa en este concepto, no tiene por ello la clave de la paz. Nuestro título original sobre la tierra está basado en un permiso. Recibimos ese permiso de Massau'u, el guardián de toda tierra y vida, quien es depositario del creador. Por ello está implementado por las fuerzas que crearon el universo. Sin importar las diferencias de cultura y tradición, un verdadero título aborigen a través de la palabra se basa en una relación similar. Usurpar el título original por engaño y fuerza, luego construir un imperio sobre esas bases, es oponerse a las fuerzas de la vida, y asegurar la eventual destrucción de ese imperio.

Los Estados Unidos de América se han convertido en tal imperio. Antes que el Hombre Blanco viniera de Europa, todo estaba en orden. Nuestra vida era hermosa y limpia. La tierra era verde y había abundancia de flores, animales, pájaros y árboles, lluvia y nubes. Vivíamos con gran felicidad porque seguíamos la vida simple que nos enseñó Massau'u. Massau'u es tanto una persona real como una manifestación del creador. Lo conocimos en persona cerca del lugar donde
construimos nuestra ciudad madre de Oraibi, luego de una larga migración para reclamar la tierra en su nombre. En aquel momento él nos dio permiso para vivir aquí como guardianes, como así también, el conocimiento espiritual a través del cual mantener las fuerzas de la vida en equilibrio.

Este conocimiento fue grabado en nuestras tablas sagradas de piedra. Pero cuando los europeos vinieron, forzaron su religión, cultura y lenguaje en nuestros niños, lo que trajo una gran división entre nuestra gente. Como resultado, nuestros jóvenes hoy se están apartando de esta ley básica. Ya no la entienden más. Sólo entienden la ley del Hombre Blanco. A causa de haber sido forzados a esta situación, ahora son muy pocos los que cumplen con las instrucciones sagradas y efectúan correctamente las ceremonias esenciales para la forma Hopi de vida. Todavía hay líderes de muchos clanes que conocen estas instrucciones, que revelan los verdaderos propósitos de la vida, pero más y más se apartan de ellos. La intromisión de fuerzas foráneas, y el efecto dañino en la función como los guardianes de la vida, es la razón por la que la Tierra ahora esté tan alterada.

Como los Hopi, las gentes nativas originales fueron dispuestos a lo largo del continente, y les fueron dadas instrucciones por un ser superior. Cada uno tenía funciones especiales a través de las cuales mantener la vida en equilibrio, cosa que todavía hacían cuando los europeos llegaron. Sabemos que estos extranjeros alguna vez tuvieron medios similares para promover la vida, con los que debían haber bendecido a los nativos. Pero aparentemente habían malutilizado su poder. La mayoría de los nativos fueron despojados por la fuerza de su cultura, lenguaje y ceremonias religiosas, privándolos de sus funciones como guardianes. Aquellos que quedan enfrentan una inminente extinción cultural. Claramente estos extranjeros no están aquí para ayudar, sino para destruir todo lo que la gente original ha dejado,y al hacer esto, destruir este mundo.

La única esperanza para la humanidad que queda es la de restaurar el verdadero título sobre la tierra, que es inseparable de nuestra función de guardianes de la vida. Por esta razón, traemos nuestras tablas sagradas a la capital del Estado de Nuevo México en Santa Fe. Porque esta es la primera capital de los extranjeros en esta tierra, deben haber documentos que confirmen los derechos de los nativos originales, y posiblemente información respecto de tablas como ésas que trajimos con nosotros. Queremos ver si alguien buscará tales documentos, probando si el título original de los nativos, incluyendo los Hopi, todavía genera obligaciones de acuerdo a las leyes modernas existentes. Los Españoles deben haber documentado algo con relación al título de los Hopi. Cuando el Gobierno Mexicano se hizo cargo, deben haber dejado documentos similares, y lo mismo debe ser aplicable para los Estados Unidos. Debe haber toda una parva de tales documentos. Si la pila de documentos es revuelta para investigar, no tomará mucho tiempo. Los primeros deberían probar que los nativos tienen el verdadero título de esta tierra, y el conocimiento a través del cual debería protegerse.

El papel de los extranjeros que era de proteger esta tierra también debería de ser revelado. Deben existir documentos que muestren si los Estados Unidos se volvieron en contra de esta ley original.

¿Qué documentos tienen los Estados Unidos que digan que se supone deben proteger esta área? Los gobiernos español, mexicano y de los Estados Unidos, han peleado por una tierra que no les pertenecía sin consultar a las personas nativas que allí habitaban, luego crear alguna clase de documento. Pero ¿qué hay de los derechos de los nativos originales? ¿Quién tiene la habilidad de dilucidar esto, y ver que los derechos básicos de los Hopi y de los otros nativos sean restaurados? Esta es la clave del problema que amenaza la vida en la tierra.

Si alguien puede descubrir esta información y traerla frente al mundo, tal vez sea posible revertir la destrucción de las culturas nativas donde yace la raíz de la devastación que hoy amenaza al mundo entero. Las grandes potencias del mundo moderno necesitan darse cuenta que si no hay escape del castigo que espera más adelante, lo que le están haciendo a los pueblos nativos alrededor del mundo debe corregirse. Aquellos que acumulan poder a expensas de los nativos piensan que tienen el derecho dado por Dios, pero haciendo eso, aumentan la amenaza a
todas las vidas. Y aunque hoy reconocen esa amenaza, son impotentes para revertirla por cualquier medio, a menos que paren de hacer presa de los pueblos nativos.

Vinimos aquí a plantar la semilla de esta realización, que pueda cambiar el curso de la humanidad lejos del desastre. Una investigación de las villas Hopi de hoy beneficiaría a todos los pueblos indígenas. Más aún, aquellos que hoy viven a expensas del título de la tierra nativa, se les daría la oportunidad, por ende, de corregir sus errores, y alejar las terribles consecuencias previstas hace largo tiempo por los Hopi, que están en evidencia todavía hoy. De todas maneras, esto beneficiaría a toda la humanidad. Ya que el título original es esencial a nuestro rol para mantener esta tierra y vida en equilibrio, nunca los comprometimos firmando un tratado con el gobierno de los Estados Unidos. Nunca le hemos dado autoridad para destruir nuestra cultura y tomar nuestra tierra, ni lo han hecho los nativos originales. Aun así, esto se ha hecho aquí y alrededor del mundo.

Hoy los Hopi son forzados a vivir bajo las leyes que vienen de Washington, DC., tales como las creadas por el Oficina de Asuntos Indígenas (Bureau of Indian Affairs) y el llamado "Consejo Tribal Hopi" ('Hopi Tribal Council'), sin el consentimiento del pueblo real tradicional. Violando nuestras enseñanzas espirituales, estas agencias han estado promoviendo rutas pavimentadas, cañerías de agua, cloacas y casas financiadas por el gobierno. Han inclusive forzado estas cosas en Hotevilla, la villa que fundamos en 1.906 para proteger la forma de vida Hopi de tales intromisiones. Ellos están cortando nuestra tierra en pequeñas parcelas, confiscando nuestro ganado, y permitiendo que a la tierra le sea arrancados los recursos minerales. El agua subterránea está siendo agotada y la tierra se está secando. Minas de uranio a cielo abierto están contaminando el área con radioactividad, causando el nacimiento de muchos niños deformados.

Esto muestra lo que le está pasando a los pueblos nativos alrededor del mundo. Aquellos que perpetran tales abusos, y los incontables pueblos modernos que prosperan con ello, no tienen realmente un título sobre la tierra. Construyen su poder a través de recursos tomados por la fuerza, que luego usan para ganar más poder y tomar aun más. Dado que consideran el verdadero título aborigen de los indígenas sin valor, nos tratan como animales para ser pateados por allí. Pero mientras la Purificación anunciada se materializa, ellos también serán pateados por allí. Les faltarán el respeto, tal como ellos le faltaron el respeto a los demás, y su poder se desmoronará. Pronto ellos verán qué poco poder y autoridad tienen en realidad. Esperemos que presten atención a nuestras advertencias por su propio beneficio, y por el de los pueblos nativos que desean nada más que gobernarse a sí mismo pacíficamente sin ser dirigidos por alguien más.

Parte de la misión que recibimos del Creador a través de Massau'u es de hacer resonar esta advertencia por el mundo. Nosotros los Hopi creemos que el verdadero hermano está por venir y ayudarnos. Él tiene la tabla de piedra que representa su propio título y poder dentro del plan del Creador. Poniéndola junto a nuestra tabla del Clan del Fuego, el puede llamar a las fuerzas naturales para purificar el mundo. Si la tarea de purificación se deja a estas fuerzas naturales, podríamos ser todos destruidos. Por ello, depende de toda la gente de purificarse a sí mismos voluntariamente. También sabemos que si el hermano blanco equivocado viniera, uno que ha perdido su camino espiritual y por ende no tiene título, traerá miseria y destrucción. Pero cuando el problema del mundo sea suficientemente grande, este falso hermano blanco encontrará su supervivencia amenazada. ¿Dónde virará?

Propone convertir a todos a lo que él llama 'democracia', pero ¿puede usarla para salvarse a sí mismo? Escuchamos que democracia significa el gobierno por el pueblo. Aún así, ha llegado al punto donde sólo 3 personas, el Presidente, el Secretario de Estado, y el Secretario de Defensa, pueden comenzar una guerra contra cualquier nación que no se atenga a sus deseos, sin importar la voluntad del pueblo, el Congreso o las leyes existentes. Nosotros los Hopi no sabemos lo que la palabra 'democracia' significa.

El 'Consejo Tribal Hopi' ('Hopi Tribal Council') establecido por los Estados Unidos se supone es democracia, pero de hecho es solamente un instrumento a través del cual nuestra gente está forzada a someterse a programas concebidos en Washington. Ofertas de dinero, trabajo, mejor vida, y cosas por el estilo, realmente significan resignar el control sobre esta tierra y su vida.
Esta falsa democracia se está extendiendo por todo el mundo. En el nombre de la democracia el Gobierno de los Estados Unidos toma control de las tierras nativas, explotan recursos minerales para producir mucha riqueza, luego usan esa riqueza para sobornar los nativos en otro lugar, para que acepten contratos de deforestación de su tierra. El despliegue de ejércitos para proteger la libertad de pueblos nativos en el extranjero causa la pérdida de esa misma libertad.

Es tarea de los Hopi advertir a quienes concierne que aun en nombre de la libertad, esto incuestionablemente conducirá a una tercera guerra mundial, peor que las primeras dos, que puede dejar apenas algo de vida sobre la tierra. Es por esto que nuestra religión nos prohíbe enrolarnos en las fuerzas armadas, aun si fuéramos reclutados. Hoy a los norteamericanos les han enseñado cómo se siente ser mantenido como rehén. Es así como nos sentimos, siendo rehenes hasta hoy. En realidad, todos en esas fuerzas armadas es rehén del Gobierno. Jóvenes que quieren vivir una larga vida son forzados a sufrir en el desierto de Arabia. Sabemos que están a punto de ser quemados en guerra si no se detienen. Depende del Presidente retirar las tropas que ha enviado al Medio Oriente. A todos debe permitírseles que rechacen su destino y vuelvan a casa. Especialmente urge que todos los nativos que estén involucrados vuelvan a casa de inmediato.

La presente educación de los Hopi a las costumbres modernas es una continuación de la política de forzar una culturización que empezó cuando nuestros niños fueron raptados por primera vez y forzados a asistir a escuelas. El intento de convertir las escuelas para promover la cultura Hopi la daña aun más. En vez de bailar en el momento correcto del año en la plaza, a los niños les enseñan a hacer sus danzas en la escuela, fuera del ciclo natural, ignorando su significación, y sin la preparación de su familia completa. Esto perturba la misma armonía que estas danzas deben mantener. Anteriores a estas interferencias, nuestra vida en comunidad estaba unida por la relación entre las sociedades religiosas, cada una compuesta por un cuidadoso balance de cualidades espirituales de cada clan, bailando juntos con los ciclos de la naturaleza.

La interrupción de este modelo es responsable de la epidemia de delincuencia y crimen del que atestiguamos hoy. Sabemos que el Gobierno le gustaría lavarse las manos con el tema de las escuelas, pero en vez de cerrarlas, trata de ponerlas en manos de los Hopi 'progresistas' que ya han perdido sus tradiciones. Deberían simplemente cerrar las escuelas y dejar que nosotros retornemos a nuestros métodos naturales para educar a los jóvenes, que era ya bastante avanzado - la educación real de la que fuimos despojados. No tenemos necesidad de aprender de
libros. Tenemos mejores métodos a través de los cuales los niños pueden aprender cómo vivir en
paz, identificar plantas y huellas de animales, y finalmente aprender a mantener el mundo en equilibrio. Si las escuelas se cierran, entonces aquellas familias que desearan que sus hijos aprendan Inglés, se mudarían, ganarían dinero y pagarían por esos estudios por sí mismos. Esto
es los que Yukiuma solicitaba cuando trajo consigo las sagradas tablas del Clan del Fuego en 1.906 y encabezó la fundación de nuestra villa de Hotevilla.

Hay un documento del misionero menonita, H.R. Voth, que testifica de la calidad superior de educación que presenció entre los niños de Hotevilla luego que la nueva villa fuera establecida. Ellos aprendieron no sólo cómo leer las huellas de los animales, sino también muchas canciones, danzas, ceremonias y pinturas, todas las que contribuyen a una muy buena memoria, como así también a un sólido entendimiento del Camino de la Paz. Prueba de que esta educación realmente funciona radica en el hecho que nunca necesitamos cárceles, cortes, policía, hospitales, o sistemas complicados de administración para mantener las cosa en orden. No ha habido casi ninguna enfermedad ya que vivimos solamente de la comida que cultivamos orgánicamente sin químicos. Toda enfermedad que sí ocurrió pudo ser mejorada con ceremonias y hierbas. Aun hoy hay gente vieja tan fuerte que cuando tratas de seguirlo colina arriba no puedes.

Ahora, mientras nuestra tierra es despedazada por el gobierno, esta vida hermosa está desapareciendo. La división reciente de nuestra tierra con los Navajo, que los Estados Unidos hace cumplir a través de sus cortes y policía, es claramente el medio de tener el control total, aun cuando esa tierra fue supuestamente cedida a los Hopi. Esos Hopi que se relocalizaron en estas nuevas áreas son los únicos permitidos a celebrar contratos de 'leasing' (alquiler con opción de compra) desde el Consejo Tribal Hopi ('Hopi Tribal Council').
Solamente unos pocos siglos atrás no habían Navajos allí. Nos protegía el pueblo Paiute al Norte, quienes aprendieron muchas palabras de nuestro lenguaje. Más tarde los Navajo llegaron. Dado que a menudo sobrevivían con sus correrías, se convirtieron en un problema para los españoles
y luego para los colonos. Los americanos respondieron rodeándolos a todos en Kit Carson y encerrándolos en una cárcel. Más tarde les dieron una parte de la tierra madre de los Hopi a través del tratado de 1.868. Luego que se supo que la tierra dada a los Navajo contenía recursos
de valor, en vez de asegurar el cumplimiento del tratado para que se quedaran allí, los Estados Unidos los dejaron deambular fuera del territorio y les crearon otra reserva en la tierra que pertenecía a los Paiutes, y sacaron a los Paiutes de su territorio.

Cuando los Navajos se expandieron al área de los Hopi, en vez de forzarlos a volver a la tierra que era de los Paiute, el gobierno les creó todavía otra reserva en la tierra de los Hopi. Con el descubrimiento de recursos minerales en esa zona se aprobó la Ley Pública 93-531, que no fue solicitada por los líderes Hopi, sino fomentada por abogados a través del 'Consejo Tribal Hopi', creando la ilusión ante el mundo que los Hopi habían intercambiado ciertas áreas de su tierra al gobierno, o habían aprobado alquileres del tipo 'leasing' para la explotación de minerales.
Esta ley divide nuestra tierra aún más, requiriendo que ambas familias de Navajos y Hopi sean relocalizadas por la fuerza, y la frontera artificial Navajo-Hopi cercada con alambre de púas.

Nuestros Mayores hace mucho que nos advirtieron del momento en que la línea sería trazada alrededor de nuestros pies, concediéndonos no más tierra que ésa, lo que en realidad significa no tener nada de tierra. Ese momento no está muy lejano. Queremos que sepan que no son los Navajos quienes nos sacan las tierras, sino los Estados Unidos. Los Hopi y los Navajo hicimos la paz hace mucho tiempo, y sellamos aquel acuerdo espiritualmente con un envoltorio de medicina (medicine bundle). Es a través de los monigotes que gobiernan, los 'Consejos Tribales' forzados en ambas naciones por los Estados Unidos, los que han creado esta ilusión de un conflicto creado sobre las bases de este falso concepto moderno de los títulos sobre la tierra. Esta corta historia muestra cómo nos han quitado nuestras tierras.

¿Porqué esto está pasando? Se hace a través de los Hopi más jóvenes, robados de sus tradiciones a través de educación obligatoria foránea, y un uso arbitrario de apoderados del 'Consejo Tribal Hopi' para hablar por toda la nación, sin siquiera consultar con sus líderes originales. ¿Permitiría que sus hijos firmaran el enajenamiento de las posesiones de la familia sin siquiera informarles? Eso es lo que el Consejo está haciendo. Los títulos de la tierra basados en engaño y coerción es un robo por las mismísimas fuerzas que nos dieron vida. Dado que mucha de la civilización moderna está basada en tal habilitación, sólo puede destruirse a sí misma.

Los severos problemas que enfrenta no sólo la humanidad, sino también toda forma de vida en la tierra, sirve como advertencia que el tiempo de destrucción está cerca. No podemos escapar más. Debemos rastrear esta situación hasta sus raíces. Es por ello que ahora actúo para reclamar la atención del mundo sobre la verdadera naturaleza del título de la tierra aborigen, que solamente por sí misma tiene la clave para la paz mundial. El título Hopi de la tierra se basa en nuestro acuerdo con el Creador, el verdadero dueño de la tierra a través de nuestro encuentro con Massau'u, para servir de guardianes. Esto requiere de conocimiento genuino del modelo a través del cual la gente pueda vivir junta en paz sin tener que apelar al uso de la fuerza. Esta forma de vida puede continuar para siempre.

Entonces, por consideración a las naciones indígenas que quedan entre nosotros hoy, y toda la gente que ha sentido que debe corregir sus costumbres y restaurar la armonía que pueda permitir que la vida en este mundo continúe, he venido a Santa Fe, la primera ciudad europea establecida en nuestra tierra, a urgirles que esos documentos que podrían revelar la verdadera naturaleza de nuestro título sobre esta tierra sean investigados y revelados, y a poner nuestro conocimiento del Camino de la Paz a su servicio. Esperamos que lo que pedimos sea puesto de manifiesto pronto, y aquellos que sinceramente deseen resolver esta gran crisis hagan uso de su propio conocimiento.

Fuente: hopiland.net

CRONICA DE VIOLACIONES DE DERECHOS ANUNCIADA

El Tratado de Fuerte Laramie garantizó en una ocasión a la nación sioux el derecho a una amplia zona de su tierra original, que abarcaba varios Estados e incluía sus sagradas Montañas Negras, donde iban a tener el “uso y ocupación absoluto y tranquilo” de la tierra.

Sin embargo, cuando se descubrió oro en las Montañas Negras, el presidente Ulysses S. Grant dijo al ejército que mirara hacia otro lado para permitir a los mineros entrar en el territorio. Después de que los buscadores de oro y los trabajadores emigrantes que cruzaban las fronteras de la reserva violaran repetidamente los derecho exclusivos [de los sioux] sobre la tierra, el gobierno estadounidense se apropió de las Montañas Negras en 1877.

Charmaine Cara Blanca, un oglala tetuwan que vive en la Reserva de Pine Ridge, es la portavoz del Consejo Teton de la Nación Sioux (TSNTC, en sus siglas en ingles), establecido en 1893 para mantener los términos del Tratado de Fuerte Laramie de 1868. También es coordinadora del grupo de voluntarios, Defensores de las Montañas Negras [1], que trabaja para preservar y proteger el medio ambiente en el que viven.

“Llamamos al oro el metal que vuelve locos a los hombres”, dijo Cara Blanca a Truthout cuando asistía en Nueva York el Foro Permanente Anual sobre Asuntos Indígenas en Naciones Unidas a finales de mayo. “Sabiendo que no podían conquistarnos como hubieran querido ... porque cuando uno lucha por su vida o por la vida de tu familia, uno hará todo lo que pueda ... o luchará por un lugar sagrado como las Montañas Negras, uno hará todo lo que pueda ... así que tuvieron que meternos en campos de prisioneros. Yo vengo del campo de prisioneros 344, la Reserva India de Pine Ridge. Queremos que se cumplan nuestros tratados, queremos que nos devuelvan nuestra tierra” [2].

Les han quitado la mayoría de las tierras que eran de los sioux y lo que queda ha sido arrasado por la contaminación radiactiva.

“En estas zonas no crece nada, no puede crecer nada. Son demasiado radiactivas”, dijo Cara Blanca.

Aunque las Montañas Negras y zonas adyacente son sagradas para los pueblos y naciones indígenas de la región, sus intentos de reclamarlas no se basan en reivindicaciones religiosas sino en las provisiones de la Constitución. Según Cara Blanca, la ocupación de la tierra indígena por parte del gobierno estadounidense es una violación directa de sus propias leyes.

Se refiere al Artículo 6 de la Constitución estadounidense: “Esta Constitución y las Leyes de Estados Unidos que se hagan en cumplimiento de ella, y los Tratados hechos o que se hagan, bajo la autoridad de Estados Unidos, serán la suprema ley de la tierra; y los jueces en cada Estado estarán obligados de este modo, a pesar de cualquier cosa en sentido contrario en la Constitución o en las Leyes de cualquier Estado”.

La portavoz del TSNTC declara: “Necesitamos que se cumpla nuestro tratado. Queremos que nos lo devuelvan. Sin él desaparecemos. Puede que nos hayan convertido en estadounidenses morenos que hablan inglés y comen un tipo diferente de comida y que no son capaces de vivir con el búfalo como se supone que deberíamos vivir, pero [la situación] es como un león enjaulado. Se le puede alimentar y él se reproducirá, pero sólo es un verdadero león cuando recupera su libertad y puede ser quien se supone que es. Nosotros somos como ese león enjaulado. Ahora mismo no somos libres. Necesitamos poder gobernarnos a nosotros mismos como hacíamos antes”.

Delegaciones del TSNTC empezaron a trabajar en Naciones Unidas en 1984 tras haber agotado todas las estrategias de solución dentro de Estados Unidos.


Contaminación de su patria

Hay uranio en torno a las Montañas Negras, Dakota del Norte y del Sur, Wyoming y Montana. En los años cincuenta y sesenta, antes de cualquier regulación prohibitiva, vinieron compañías mineras y cavaron enormes agujeros por todas estas tierras para extraer uranio. Al sudoeste de Dakota del Sur hay 142 minas abandonadas. En la zona de Cave Hills, otro lugar sagrado en Dakota del Sur utilizado para la búsqueda de visiones y para hacer entierros, hay otras 89 minas de uranio abandonadas.

En un ensayo titulado Native North America: The Political Economy of Radioactive Colonialism [La América del Norte nativa: la economía política de colonialismo radiactivo], los activistas políticos Ward Churchill y Winona La Duke afirman que el presidente estadounidense Richard Nixon había declarado el territorio del Tratado de 1868 “Zona Nacional de Sacrificio”, lo que implicaba que el territorio, y su gente, eran sacrificados al uranio y a la radiación nuclear.

Según Cara Blanca, lo peor es que “ninguna de estas minas abandonadas están marcadas. Nunca las rellenaron, nunca las taparon. No shay eñales de aviso, nada. El Servicio Forestal incluso señala el camping de Picnic Springs como un lugar turístico. Está aproximadamente a una milla de las minas de uranio de Cave Hills”.

La región es un laberinto de pozos de exploración excavados con una profundidad que llega a entre los seiscientos y los ochocientos pies de profundidad. Al sudeste de la zona de las Montañas Negras hay más de 4.000 pozos de exploración de uranio. En la parte de las Montañas Negras situada en Wyoming hay 3.000 pozos. Más al norte en Dakota del Norte hay más de mil pozos.

La zona de las Montañas Negras y sus alrededores son las zonas donde se recargan varios acuíferos principales de las regiones de Dakota del Sur, Nebraska y Wyoming. Se pueden ver las dimensiones de la crisis con la descripción simple que hace Cara Blanca: “Cuando llegan los vientos, recogen el polvo [de uranio] y lo transportan; cuando llueve o nieva, se lava dentro de los acuíferos y las tierras subterráneas. Mucha de esta contaminación radiactiva parte entonces por el río Missouri”.

Nos informa de que veinte de los aproximadamente 600 residentes del escasamente poblado condado de Cave Hills han desarrollado tumores cerebrales. Un físico nuclear ha declarado que una mina de la zona es tan radiactivamente“peligrosa” como la zona cero de Hiroshima.

En Red Shirt, un pueblo a las orillas del río Cheyenne River en la Reserva India de Pine Ridge, el agua ha dado índices muy altos de radiactividad [3] y los animales locales han muerto tras consumir peces del río.

Después de que tres hijas de una familia y su madre murieran de cáncer, una familia pidió a Cara Blanca que se hicieran pruebas del agua municipal. Se encontró que los niveles de radiación eran los mismos que hay dentro de un aparato de rayos X. Así que hay pocas dudas de que los hijos supervivientes y el padre padezcan la misma enfermedad. Se ha avisado a las personas que obtienen el grano y los animales de la región que sean extremadamente cautelosos.

Uno no puede sino sentir las desesperación por su pueblo cuando Cara Blanca se lamenta: “Para nosotros es un auténtico genocidio. Todos nos estamos muriendo de cáncer. Estamos tratando de no extinguirnos, de no permitir que se extinga la Gran Nación Sioux”.

Los sioux ogala están emprendiendo acciones legales actuales contra el Estado de Dakota del Sur defensor del uranio [4] . Son conscientes de lo desigual de la batalla, pero no se pueden permitir abandonarla. Cara Blanca explica lo desigual que es: "... Nuestro último juicio estaba perdido antes de saber que el juez había sido abogado de una las compañías mineras. Además, la hija y el cuñado del gobernador trabajan para compañías mineras [Powertech (5)] y un profesor, contratado por el Servicio Forestal para testar los residuos de contaminación en el agua, está contratado por una compañía que trabaja para la compañía minera. Cuando me dí cuenta de que el juez era abogado de la compañía minera supe que íbamos a perder, pero seguimos adelante con el caso debido a la publicidad porque tenemos que mantener a la gente despierta”.

Otras tribus, como los navajo o los hopi en Nuevo México, también han sido expuestas a material radiactivo [6]. Además, el 16 de julio de 1979 el vertido en el bazo norte del río Puerco, cerca de la pequeña ciudad de Church Rock, Nuevo México, de 100 millones de galones de agua radiactiva que contenía desechos de uranio de un estanque de desechos afectó también a los pueblos indígenas en Arizona [7].

Su rabia y dolor son evidentes cuando Cara Blanca se lamenta: “Cuando celebramos nuestras reuniones para rezar pedimos que no vengan jóvenes. Si uno quiere tener hijos, no debe venir a Cave Hills porque es demasiado radiactivo”.

El enfoque de la explotación de los recursos y pueblos del planeta que ha llevado a estos desastres medioambientales y sanitarios choca con los valores de Cara Blanca: “Yo siempre digo que uno tiene que aprender a vivir con la tierra, no dominando la tierra”.


Bombardear las colonias con armas nucleares

El gobierno estadounidense practica otro enfoque. El uranio que en casa ha causado un genocidio, si se le puede llamar así, ha procedido a causar nuevos estragos en los ocupados Iraq y Afganistán.

Dos ONG iraquíes, Monitoring Net of Human Rights in Iraq (MHRI) y Conservation Center of Environment and Reserves de Faluya (CCERF), han documentado exhaustivamente los efectos de armas prohibidas, como municiones de uranio empobrecido, contra los habitantes de Faluya durante las dos ataques masivos del ejército estadounidense a la ciudad en 2004.

En marzo de 2008 las ONG presentaron un informe titulado “Crisis de las armas prohibidas: los efectos de la contaminación en la salud pública de Faluya” en la VII Sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas [8].

Muhammad al-Darraji, director de MHRI y presidente de CCERF presentó el informe con un llamamiento: “Rogamos al Alto Comisionado de Derechos Humanos que tenga la amabilidad de mirar el contenido del informe de acuerdo con la resolución de la Asamblea General número 48/ 141 (parágrafo 4) del 20 de diciembre de 1993, para que se investiguen las graves amenazas al derecho a la salud pública en Faluya e Iraq, y se transmitan a la Comisión de Derechos Humanos los resultados de esta investigación para que ésta adopte las decisiones oportunas”.

Adjunto al informe antes mencionado hay otro informe cuyos autores son el Dr. Najim Askouri, un físico nuclear formado en Gran Bretaña e importante investigador nuclear iraquí, y el Dr. Assad al-Janabi, director del Departamento de Patología en el hospital público de Najab que cuenta con 400 camas. Su informe incluye una sección sobre la “Crisis del uranio empobrecido” en Najaf, a 180 millas de donde se utilizó uranio empobrecido durante la Primera Guerra del Golfo.

El Dr. Najim empieza su informe notificando que las fuerzas de la coalición, la mayoría de ellas estadounidenses, utilizaron 350 toneladas de armas de uranio empobrecido durante aproximadamente 45 días en 1991, fundamentalmente en el trecho de Iraq al noreste de Kuwait donde las tropas iraquíes estaban de retirada. Después, durante la campaña de bombardeo sobre Bagdad llamada “Conmoción y Espanto” en 2003, Estados Unidos utilizó otras 150 toneladas de uranio empobrecido. Afirma que el cáncer se está extendiendo en desde la zona del conflicto como una epidemia y que no hará sino empeorar. En Najaf el índice de cáncer se ha más que triplicado en los últimos 16 años.

Según el Dr. Najim, “cuando el uranio empobrecido alcanza su objetivo se aerosoliza y oxida formado un óxido de uranio formado en dos partes por UO3 y una de UO2. El primero es agua soluble y se filtra en los acuíferos, y también se convierte en parte de la cadena alimentaria ya que las plantas toman el UO3 disuelto en agua. El UO2 es insoluble y se posa como polvo en la superficie de la tierra y es transportado de un sitio a otro por el viento. Como polvo en aerosol puede introducirse en los pulmones y empezar a causar problemas ya que puede atravesar las paredes de las células e incluso impactar en el sistema genético”.

Uno de los nietos del Dr. Najim nació con problemas cardiacos congénitos, síndrome de Down, el hígado poco desarrollado y leucemia. Cree que estos problemas están relacionados con que los padres del niño hayan estado expuestos al uranio empobrecido.

Al detallar el desorbitado índice de cáncer y de otras enfermedades relacionadas con la contaminación entre la población de Faluya desde los dos asedios, el informe afirma: “Desde 2004, cuando la situación política y la devastación de la infraestructura del sistema sanitario estaban en su peor momento, se ha informado de 251 casos de cáncer. Para 2006, cuando las cifras reflejaban más adecuadamente la situación real, esa cifra ascendió a 688. Ya en 2007 se ha informado de 801 casos. Estas cifras reflejan un índice de incidencia del 28.21 [por 100.000] para 2006, incluso después de eliminar casos que venían al hospital de Najaf de fuera del gobernorado, una cifra que contrasta con el índice normal de 8-12 casos de cáncer por 100.000 personas”.

“Dos observaciones son llamativas. Una, que ha habido un dramático incremento en los cánceres relacionados con la exposición a radiaciones, especialmente los muy raros sarcoma de tejidos blandos y leucemia. Dos, la edad a la que el cáncer empieza en un individuo está descendiendo rápidamente, con una incidencia del cáncer de mama a los 16 años, del cáncer de colon a los 8 años y del liposarcoma al año y medio de edad”. El Dr. Assad indicó que el 6% de los cánceres registrados se producían en la franja de edad entre los 11 y 20 años, y otro 18% en la de los 21-30 años.

“La importancia de esta información confirma que en esta ciudad hay un enorme desastre.... Las principales víctimas civiles de estas enfermedades son niños y el índice de estos representa el 72% de los casos totales de enfermedad en 2006, la mayoría de ellos en edades comprendidas entre un mes y 12 años.... Desde 2006 hasta ahora han empezado a aparecer muchos tipos nuevos de enfermedades y terribles cantidades de ellas, como anomalías congénitas en la espina dorsal, anomalías congénitas renales, septicemia, meningitis, thalassemia, así como una cantidad significativa de casos no diagnosticados a diferentes edades. La rapidez con la que aparecen estas señales de contaminación tras un año de operaciones militares tiene que ver con el uso de grandes cantidades de armas prohibidas utilizadas en las batallas de 2004. Puede que la continua contaminación lleve a un cambio genético, que está empezando a aparecer con muchas anomalías en niños porque los problemas estaban relacionados con la exposición de los padres de los niños a fuentes de contaminación y esto puede llevar en el futuro a más anomalías nuevas. Dada la situación de seguridad con muchos checkpoints y tarjetas irregulares que permiten hasta ahora a los civiles entrar o salir de la ciudad, todo esto ayuda a que continúe por el momento esta terrible situación. Por lo tanto, nosotros creemos que todos estos datos son sólo el 50% de las cifras reales de enfermedades”.

Los sioux dijeron a sus jóvenes que evitaran sus tierras radiactivas si querían procrear y prosperar. Los jóvenes de Iraq no tienen más opción que vivir unas vidas mutiladas en su propia tierra.

El 4 de febrero de 2009, Muhammad al-Darraji envió una carta al presidente Barack Obama junto con el informe antes mencionado. Presentamos algunos extractos de ella:

“Tenemos el honor de adjuntar a esta carta el informe sobre los efectos en la salud pública de las armas prohibidas utilizadas por Estados Unidos durante sus operaciones militares en Faluya (marzo-noviembre de 2004). Nuestra intención era presentar el informe en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas del 4 de marzo de 2008, pero razones tanto de seguridad como políticas desempeñaron un papel importante en hacer que esta tarea fuera imposible. El informe que ahora tiene en sus manos contiene gran cantidad de pruebas y de documentación sobre la catastrófica y continua contaminación de Iraq, para impedir la cual nadie ha emprendido ninguna acción real con el fin de ayudar a las víctimas o de limpiar los lugares contaminados. Hace algunos meses y en junio de 2008 envié este informe directamente a algunos congresistas estadounidenses. Dos de ellos vinieron a mi ciudad, Faluya, y visitaron el hospital general para investigar las afirmaciones que contenía nuestro informe. Esta visita no produjo ningún resultado importante. En febrero de 2009 uno de mis colegas, que trabaja en la oficina de estadísticas del hospital y que ayudó a recopilar la información acerca de la contaminación, fue asesinado por unos desconocidos. La sangre de mis amigos es la fuerza que me impulsó a escribirle a usted directamente para que usted conociera los hechos a causa de los cuales que mis amigos pagaron con su vida. Por consiguiente, le rogamos que tenga la amabilidad tanto de leer el contenido del informe adjunto y de investigar las graves amenazas al derecho a la vida de los habitants de Faluya y de otros lugares contaminados de Iraq, como de hacer públicos los resultados de esta investigación según el derecho a la información acerca de los que realmente ocurrió en Iraq”.

El presidente no respondido todavía.


Jason Coppola y Bhaswati Sengupta contribuyeron a este artículo.


[1] http://www.defendblackhills.org/joomla/index.php?option=com_frontpage&Itemid=1


[2] http://www.dickshovel.com/1868.html


[3] http://heyokamagazine.com/HEYOKA.9.CheyeneRiverRadiation.htm


[4] http://heyokamagazine.com/HEYOKA.9.CheyeneRiverRadiation.htm


[5] http://www.powertechexposed.com/


[6] http://www.projectcensored.org/static/1979/1979-story6.htm


[7] http://www.nytimes.com/1987/05/28/opinion/l-radioactivity-taints-navajo-relocation-site-253787.html


[8] http://www2.ohchr.org/english/bodies/hrcouncil/7session/index.htm


Fuente original: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14029

NATIVOS HOPI Y NAVAJO: SALVAR LA TIERRA

Los ciudadanos de Virginia Occidental y el pueblo navajo y hopi, en Arizona y Nuevo México tienen más en común de lo que usted podría pensar. Ambas áreas tienen que ver con la pérdida de agua, la tierra y los recursos culturales como una consecuencia de la expansión de la minería de superficie, y ambos se sienten frustrados por la falta de participación sistemática de los ciudadanos por el gobierno federal.

"Cuando nos reunimos con las personas de las comunidades occidentales navajo, nos dimos cuenta de que tenemos los mismos problemas", dijo Vernon Haltom de río de montaña del Carbón Ciudadano. "Ellos están luchando contra el mal de agua, la pérdida de la cultura y el patrimonio, la apatía sistemática por parte de los organismos gubernamentales".

El problema es que estos grupos están respondiendo a una precipitado "ultimátum" del Departamento de Interior para la expedición de una licencia en favor de Peabody Coal y la gente hopi y navajo de la meseta negra están tratando de detenerlos. Una gran delegación ha viajado a Denver para reunirse con altos funcionarios a cargo de la Oficina de Minería Superficial (OSM) y celebrar una conferencia de prensa y una manifestación en el centro de Denver, en protesta por la espera de la decisión, que les dan el permiso "para toda la vida" para extracción de carbón a la empresa.

Los pueblos hopi y navajo, han tenido 45 días para presentar sus opiniones sobre el proyecto de declaración de impacto ambiental (DIA)

Las solicitudes de comentarios sobre las prórrogas de ese período se le negó por los ODM, y en la misma se produjo el rechazo de las solicitudes hechas a 'venir de OSM en navajo y hopi tierras para una reunión y para responder a las preguntas legítimas. Un miembro del Congreso de Arizona, líder y candidato para el Secretario del Interior de Obama, Raúl M. Grijalva ha pedido al actual Secretario del Interior Dirk Kempthorne de suspender la continuación del examen de la autorización de la Peabody. "En la actualidad, la OSM está ejecutando mi permiso para aprobar, en primer lugar, sin el permiso de las revisiones suficientemente a disposición del público, y, por tanto, sin una adecuada revisión ambiental".

"La extracción de minerales en la meseta negra ha causado que las tierras hopi se vean afectadas por la sequía y como así también la única fuente de agua potable para muchos hopi y navajo", dijo Grijalva. "El Secretario de Estado, como depositario de las tribus nativas de América, debe asegurarse de que la minería se hace responsable de las tierras tribales y las tribus realmente demostrar su deseo de que la minería debe ocurrir. Este proyecto no cumple con ese criterio. "

Sr. Peter MacDonald, recientemente se ha manifestado en contra de la autorización de Peabody, declarando que "Lo mejor para la Nación Navajo se podría hacer es deshacerse de Peabody."

El Consejo Tribal Hopi se opone oficialmente a este proyecto,.

Los pueblos hopi y navajo se muestran preocupados por el impacto que este proyecto tendrá en el futuro de su país, habida cuenta de la historia de la Peabody y su "sabio" el uso del acuífero navajo. "Durante décadas, el carbón y el agua de nuestras tierras fueron tomadas desde el poder de Los Angeles y Las Vegas. Sin embargo, hemos sufrido la pérdida de nuestra única fuente de agua potable para el uso de estas áreas ", dice Alex Nikki.

La meseta negra es la patria ancestral de miles de las familias hopi y navajo y es considerada una montaña sagrada para el pueblo navajo, jugando un papel clave en la supervivencia cultural para las generaciones futuras de los navajo y los hopi.

Fuente en inglés: http://www.huntingtonnews.net/state/081214-staff-statesurfacemining.html

POR LA DIGNIDAD DE LOS NATIVOS: Cumbre de los pueblos indigenas

La sensación de que el presente ofrece condiciones óptimas para que los reclamos históricos de los indígenas americanos se materialicen en conquistas reales impregna los comentarios de Roberto Espinosa, coordinador técnico de la IV Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas del Abya Yala (alude a América en lengua kuna -de origen panameño- y significa "tierra en plena madurez"). Con la determinación a flor de piel, así dice que han llegado a Puno (Perú) los casi 7.000 inscriptos al encuentro, que este viernes ha comenzado al alba con un acto ritual a cargo de 200 guías espirituales y una marcha de quechuas, aymaras y uros en las inmediaciones del simbólico y ancestral lago Titicaca. Las múltiples ceremonias y paneles previstos están atravesados por el anhelo de acabar con lo que Espinosa llama "la criminalización del indígena".

"Queremos una estrategia continental única para detener la persecución y estigmatización de los pueblos originarios", grita el coordinador mientras revisa una prueba de sonido. Del otro lado del teléfono, un bullicio indescifrable devora las palabras del miembro de la organización, que, sin embargo, se da maña para explicar a ELPAÍS.com otros objetivos de la Cumbre: definir un curso de acción contra el calentamiento global ("la amenaza principal para la madre tierra", especifica); avanzar en la constitución de un organismo permanente que represente a las distintas comunidades, y organizar el foro sobre civilización y paradigmas alternativos de 2010. Unicef dice que en América Latina hay 40 millones de indígenas repartidos en unas 400 etnias y que el 80% de ellos vive en la pobreza.

La crisis internacional que pone nerviosos a los líderes del G-20 y precipita reuniones (ampliadas) es paladeada como una oportunidad única en la Cumbre de los indígenas, que desde su creación, en 1980, abraza el discurso anticapitalista. Espinosa, de 56 años y oriundo del Amazonas peruano, recuerda la tenaz oposición de los indígenas a la mercantilización de los recursos naturales y a la explotación irracional del suelo y de sus trabajadores. Pero así como el petróleo se termina, también se agota la paciencia. "Exigimos cambios ya mismo", brama el coordinador.

Arrebatos en la sierra y la selva

La debacle económica no es la única coyuntura favorable al discurso indígena, que también apunta a su favor el acceso al poder de líderes políticos afines a la causa. Pese a que el presidente Evo Morales es considerado un símbolo -y una consecuencia- de la lucha incansable del pueblo indígena, Espinosa deja a salvo la autonomía política del movimiento cuya Cumbre coordina. "No estamos a la cola de la izquierda, tenemos propuestas propias y mantenemos la independencia", afirma. Y niega que el potencial de movilización de los indígenas haya tocado un techo: "el mundo desarrollado, acostumbrado al caudillismo, sigue sin darse cuenta de lo que aquí sucede".

Sucede que, según la opinión de Espinosa, está abierto un debate esperanzador sobre la cuestión de la propiedad y defensa de la tierra, quizá el reclamo central y más representativo de los pueblos indígenas. En Puno, ciudad andina asentada a 3.827 metros sobre el nivel del mar, no hay tiempo para disfrutar de las concesiones logradas en los últimos tiempos. La preocupación siguen siendo los arrebatos: el coordinador denuncia situaciones de gravedad en Perú, en virtud de leyes que facilitan la parcelación y que desencadenaron un levantamiento amazónico que impide el paso del petróleo; en Chile, por el establecimiento de papeleras en territorio mapuche, y en Colombia, donde Espinosa revela que el Gobierno emplea la lucha contra la guerrilla como una excusa para colonizar tierras indígenas.

"Sin el suelo no hay vida ni futuro para los pueblos", asevera Espinosa. Igidio Naveda, responsable del programa de Derechos de los Pueblos Indígenas de Oxfam Internacional en Latinoamérica, calcula que el Gobierno peruano cedió el 70% del Amazonas a empresas que extraerán hidrocarburos. Naveda afirma que, aunque en menor medida, Brasil y Ecuador también han entregado porciones de la selva para explotaciones sin respetar los derechos de las comunidades originarias. La minería, de acuerdo con Oxfam Internacional, hace estragos entre los campesinos de la sierra peruana.

Fuente: elpais.com