LEYENDAS HOPI - EL COYOTE Y LA TORTUGA-

Hoy relataremos otra leyenda HOPI que ha pasado de generación en generación a través de la tradición oral, esta es contada por la madre Guanyanum Sacknumptewa de Oraibi. Ella es una hopi de mediana edad y sorprende realmente por la apariencia juvenil que presenta. Es una madre de una gran familia, que comprende muchos hijos e hijas. Su nombre Guanyanum, significa “todos los colores de las mariposas”. Es una persona simple alegre y amable, que disfruta con entusiasmo contando estas historias a sus hijos y visitantes.


EL COYOTE Y LA TORTUGA

“Hace mucho tiempo atrás, había muchas tortugas que vivían en el pequeño río Colorado cerca de Homolovi, al sur de Winslow, donde los hopi solían vivir. Además por esa zona habitaba también un coyote que, por supuesto, siempre estaba hambriento. Un día las tortugas decidieron que deberían ir río arriba a buscar comida, ya que allí existía una clase de cactus que les resultaba muy apetitoso. Pero una de las tortugas tenía una bebé, y por no querer despertarlo, ya que este se encontraba durmiendo apaciblemente, decidió dejarlo durmiendo, y marcho con las demás tortugas en búsqueda de comida.

Luego de un tiempo, la pequeña tortuga despertó, y se preguntó, dónde esta mi madre?, tal vez debió irse a alguna parte, y me ha dejado sola, debo ir a buscarla!,
La pequeña vio a las otras tortugas a lo lejos nadando en la orilla, entonces decidió seguir sus pasos . Pero pronto cayó cansada y se detuvo bajo un arbusto y comenzó a llorar.

El coyote, que escucho a lo lejos el llanto de la tortuga, decidió acercarse para ver de que se trataba ese sonido. Le dijo a la pequeña:
- “que bella canción, sigue, canta otra vez para mi”.
Pero la tortuga bebé respondió:
-“no estoy cantando , estoy llorando”
-“sigue cantando”- replicó el coyote
- “no puedo cantar”- contesto la tortuga -“ no te das cuenta que estoy llorando , quiero a mi madre”
-“mejor que cantes o te comeré, y estoy muy hambriento” – dijo el coyote
-“no puedo cantar”- dijo la tortuga y comenzó a gritar y gritar
-“bueno” - dijo el coyote – “si no cantas para mí , te comeré ahora mismo”

El coyote estaba de muy mal humor, y además muy hambriento
La pequeña tortuga viendo que se acercaba el final, se le ocurrió una idea y dijo:
-“ Bueno, yo no puedo cantar, entonces tu me vas a comer, está bien, ya que eso de ninguna manera podrá hacerme daño, me meteré dentro de mi caparazón aquí estaré a salvo, y estaré bien viviendo dentro de tu estomago.”
Entones el coyote se detuvo, y pensó por un rato lo que dijo la pequeña tortuga y no le agradó mucho lo que ella había dicho.
La pequeña añadió:
-“Puedes hacer conmigo lo que quieras, solo te pido por favor que no me arrojes al río, ya que no se nadar, y me ahogaré”

El coyote estaba muy enfadado, y quería comportarse lo mas cruelmente posible con la pequeña que lo había burlado, entonces cogió la tortuga con su boca se acercó al río y la arrojó con furia en él.
La tortuga estaba mas que feliz, sacó su pequeña cabeza fuera de su caparazón, estiró sus diminutos pies y comenzó a nadar río adentro. Y dijo:
-“ Adiós señor Coyote, muchas gracias por ayudarme a volver a casa, ya que no tendré que volver caminando”.
La pequeña reía y reía, y el coyote que observaba desde la orilla se enfurecía cada vez más por ver como esta lo había burlado, decidió finalmente marcharse a su casa.

La pequeña, ya en su hogar, seguía riendo cuando llegó su madre, quien también rió al escuchar la historia. Esas tortugas aún siguen viviendo en esas aguas del colorado."

5 comentarios:

  1. Como las tortugas no me caen muy bien... hubiese preferido que se la morfara el coyote a esa tortuga agrandada. Claro que despues hubiese sido doloroso, cuando llegue el momento de la evacuacion...

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  2. para mi el coyote es mas tonto que el del correcaminos

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  3. mmmm a mi si me gusto no se ustedes .....

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